martes, 14 de mayo de 2019

MITOS DE LA REGION PACIFICA COLOMBIANA

Mito el sombrerón 

Según cuentan diversos lugares de Colombia (en especial la zona de Huilael Sombrerón es un personaje que va vestido de negro y sobre su cabeza, llega un enorme sombrero que tapa totalmente su rostro. Este ser, va siempre montado en un caballo negro y sale de noche donde se confunde con la oscuridad. 

Se dice que aparece y desaparece por los pueblos sin dar aviso. Aquellos que pudieron verlo dicen que es un hombre no anciano pero de edad avanzada, y que va muy bien vestido (aparentemente de una familia bien adinerada).

No suele molestar a gente inocente y desaparece al poco rato de ser descubierto. Si él se encuentra con malandrines y borrachos que andan a altas horas de la noche solitarios, los atormenta para que se vayan.

el sobreron mito corto

En ciertos poblados afirman que el Sombrerón suele aparecer los viernes en especial, los viernes de Cuaresma y los Viernes Santo. Otros dicen que cuando él se hace presente, no es para nada silencioso ya que va por las avenidas silbando y galopando con su caballo por los empedrados.www.unmitocorto.com
 

MITOS DE LA REGION PACIFICA COLOMBIANA

La Madre del Río (Mitos Colombianos)

Según cuentan, la Madre del Río gusta de presentarse como una joven bella de cabellos brillantes y ojos azules. Su mirada es cautivante que tiene una gran fuerza de atracción hipnótica. Algunos la consideran como una ninfa de las aguas pero que tiene los pies volteados hacia atrás. Cuando ella deja rastros, se notan la dirección contraria que sigue.

La Madre del Río acecha sólo a niños y lo hace llamándolos con ternura y los endulza con una ternura sin igual. Si los niños caen encantados por esta deidad, suelen enfermarse y sueñan un largo sueño donde ella los adora y la llaman constantemente. Si un niño encantado está cerca del río, escuchará su voz y tratarán de buscarla lanzándose al agua.

la madre del rio mito de colombia

Otra creencia dice que la Madre del Río es una vieja lujuriosa y de misera apariencia con llagas como la de una lagartija. Si ella ojea  a una persona, a la víctima le suceden cosas extrañas como tener una gran barba enrrollada, su cabello se cae y sus dientes se vuelven negros y podridos.www.unmitocorto.com
 

MITOS DE LA REGION PACIFICA DE COLOMBIA

La Patasola 

Según cuentan, la Patasola tiene la apariencia de una bella mujer de penetrante mirada pero de agresivo actitud.

Ella vive rodeada de culebras que parecen ramas o enormes raíces, y está oculta en lo más oscuro de la selva. Ella busca atraer a los hombres perdidos para embrujarlos con su mirada y abusar de ellos a su antojo.

Sobre el origen de la Patasola, comentan que en su anterior vida era una mujer infiel, y cuando fue encontrada por él en una de sus infidelidades, le cortó una pierna y le dio a su amante. Luego llevó a la mujer a lo más profundo de la selva donde la abandonó para que muera lentamente y así, pague por su infidelidad.

La Patasola (Resumen)

Pese a poder morir fácilmente, esta mujer no murió gracias al prodigio de la selva la que le hizo mutar. Perdió su "intimidad", su única pierna se convirtió en garras de oso, sus manos se alargaron mucho, su aspecto cambió horriblemente pero no su mirada con la cual embruja.

Hay quienes dicen, que este mito fue creado por hombres celosos para asustar a aquellas esposas con deseos de ser infieles incentivándoles el terror de este mito y el misterio que oculta la selva.www.unmitocorto.com
 

MITOS DE LA REGION PACIFICA COLOMBIANA

El mito del Dullahan

El Dullahan es una terrible entidad que no posee su cabeza sobre sus hombros, pero la lleva en su mano derecha. Muchos dicen que su cabeza es de color verdoso y su textura parece como la de un queso mohoso muy liso. Tiene una horrible y enorme sonrisa  con ojos pequeños y negros. Su cabeza brilla intensamente desvelando cómo se deshacía debido a la putrefacción y era usada también, como una linterna para encaminarse por los campos más oscuros de Irlanda.

El Dullahan tiene una vista sobrenatural con la cual puede ver a grandes distancias incluso, a travez del campo en la noche más oscura. Sólo levanta su cabeza cercenada y emprende la búsqueda de su camino, o presa al cual acechar.

Esta entidad suele trasladarse en un tenebroso corcel negro a donde le plazca, y usa como látigo o azote una columna vertebral humana. Cuando emprende galope su corcel, salen chipas de fuego de su trote así como también, fuego de las fosas nasales de la bestia. En algunas versiones, esta entidad lleva un vagón o carro adornado con objetos funerarios (velas ocultas en cráneos para iluminar el camino, los radios de las ruedas hechos de huesos de tibias humanas, la cubierta del vagón hecha de piel de serpientes, piel seca y pútrida de animales muertos o piel seca humana). Muchos afirman con miedo que su carro es tan veloz que por donde pasa, deja una marca de fuego con cenizas quemadas.

El Dullahan normalmente es visto como un ser masculino, pero hay ocasiones donde se le es avistada una versión femenina que es aún más terrible. Si alguien las llega a ver, anuncian la cercanía de la muerte (al igual que su contraparte masculina, pero con la diferencia de no mencionar el nombre de su víctima al que le tocará perecer).

Si una mujer tiene la desdicha de ver a esta femina Dullahan, ella no morirá, pero si un hijo de su víctima (que es lo más común) o su esposo. La desgracia que transmite la Dullahan femenina es tan temible contra las mujeres, que las pueden maldecir con que jamas vuelvan a tener mas hijos.

leyenda del dullahan

Muchos dicen que alrededor de la media noche durante ciertos festivales o días de banquetes irlandeces, el Dullahan aparece cabalgando en la oscuridad de los campos irlandeses. Huir o luchar contra él es inútil ya que cuando él entra a la casa de su próxima víctima, toda cerradura y puertas se abren misteriosamente. A los Dullahan no les gusta ser vigilados mientras buscan sus víctimas. Si descubren a su acechador, le arrojará un vaso de sangre que significará que morirá en los próximos días. En otras ocasiones, este los perseguirá y azotará los ojos con su látigo produciéndoles ceguera o parálisis o dejando tullido al quien lo vigilaba. Hay quienes afirman que es posible salir con vida de un posible y solitario viaje. Si su víctima lleva oro, el Dullahan al saber del preciado metal, lo dejará con vida.

Sobre el origen del Dullahan, se dice que es la encarnación del mal representando al antiguo dios celta "Crom Dubh", quien en la antigüedad exigía sacrificios humanos anuales y quien era venerado hasta casi empezar el siglo VI; después, bajó su veneración y volvió con un aspecto más terrenal para buscar nuevas almas humanas.

Según algunos, se comenta que el Dullahan pertenece a la mitología irlandesa (reino de las hadas irlandés) y es más propenso a ser visto en los condados de Sligo y Down. En algunos relatos, se confunde al Dullahan con el "Jinete sin Cabeza".www.mitoscortos.com

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El Origen de los Hombres

Según cuenta el mito, cuando recién el universo estaba en su lugar, nacieron los hombres que luego, serían faraones. Los dioses egipcios consideraron como creador de los hombres, al dios con cabeza de carnero, el Dios Jnum.

Se dice que en el talle alfarero de este Dios, el pasaba días y días moldeando el cuerpo y alma de los Hombres y la Mujeres, dándoles su aliento o el "Ka", la energía vital.www.unmitocorto.com



El Origen de los Hombres
El Origen de los Hombres

MITOS DE LA REGION PACIFICA COLOMBIANA


Mito de la Madre Monte


Según cuentan Campesinos y Leñadores, la "La Madre Monte" es una mujer grande, elegante, y vestida de hojas frescas y verde musgo. Élla lleva un sombrero cubierto de hojas y plumas verdes, a la vez su rostro no visible a simple vista ya que este cubre.

Se dice que se la ha visto en sitios enmarañados, con árboles frondosos, alejada del ruido de la civilización y en los bosques cálidos, con animales dañinos. Además gusta bañarse en las cabeceras de los ríos donde estos se enturbian y se desbordan causando inundaciones.

Mucha gente dicen que sus gritos o bramidos en noches oscuras provocan tempestades peligrosas, así como también castiga a aquellos que invaden su terreno, a los que son malos, a esposos infieles y a los vagabundos.

mito de la madre monte

Maldice a los propietarios que invaden o usurpan terrenos ajenos o cortan alambrados con plagas en sus ganados. A los que andan en malos pasos, les hace ver una montaña impenetrable o arbustos difíciles de pasar o caminos borrados haciéndoles sentir mareo de que no puedan despertar al menos por un par de horas y cuando despierten hayan tenido una alucinación.

Se dice que para librarse de los ataques de la Madre Monte, es ir fumando un tabaco o una hiedra de adorote amarrada a la cintura. También sugieren que se lleve pepas de cavalonnga en el bolsillo o una vara recién cortada de "cordoncillo de guayacán". Ir rezando la oración de San Isidro Labrador o llevar imágenes de santos o medallas benditas también son efectivos.www.unmitocorto.com

MITOS DE LA REGION PACIFICA COLOMBIANA

Resultado de imagen para IMAGENES DE LA TUNDA
 En los lares alejados, pantanos encantados y cavernas solitarias, enclavadas en las montañas mágicas y bosques misteriosos se atrinchera y parapeta La Tunda o pata de Molinillo, un ente mal­vado y enigmático que a veces se presenta como una mujer altísima con cabello rojo, ensortijado, despeinado y enredado.

Su rostro endemoniado, trigueño y grasoso, está situado de maquillaje con cejas oscuras serpenteadas, con párpados rosa­dos, con pestañas arqueadas que custodian sus ojos cafés tan saltones que parece que fueran a salirse de las órbitas.

Su nariz chata emula a una enana entre los pómulos gigantescos, entre" sus carnudos y lascivos labios carmesí descolla su dentadura ocre, cariada y maloliente.

Su faz está tan embadurnada que se asemeja a una payasa vieja, marchita y ajada a causa de su mascarilla de adorno transitorio que oculta lo vergonzoso, despreciable e inmoral de su perverso ser. En sus orejas de elefante, tiene aretes áureos y disimula su cuello de jirafa con collares burdos hechos con bejucos, flores, alambre de" cobre, pedrería de fantasía y baratijas.

La Tunda o Pata de Molinillo luce un blusón ralo y deshilachado, confec­cionado con retazos en forma de rombos multicolores como un perso­naje ridículo y variopinto.

Sus extremidades superiores son huesudas, velludas y cicatrizadas y en sus muñecos lleva manillas de artesanías y latas y en sus largos dedos ¡ostenta una decena de anillos acicalados con piedras de color rojoamarillo, azul, verde, café, dorado, naranja, blanco, negro y gris. Sus piernas son como zancos con venas tan nudosas, que parecen de camarlengo. Sus Patas descalzas e inflamadas son como dos enormes molinillos con heridas profundas que producen lástima y compasión

El endriago deambula errante dando zancadas sin rumbo fijo como si fuera una veleta desorientada por los caprichos impredecibles del viento, a la vez escudriña con sus ojos avizores las entrañas de la maraña buscando arañas.

Al dar pasos largos La Tunda puja, se queja, solloza, jadea y echa vaho por el martirio que le causan las ampollas, llagas y callos que atormentan a sus Patas de Molinillo. Por eso el esperpento da traspiés se tropieza como sí un patán zascandil le echara zancadilla.

En su rostro macilento y demudado se nota el insomnio de zombi muerta viva. Sin embargo cuando ventea, La Tunda o Pata de Molinillo cierra sus faros y alza sus manos hacia el firmamento y aletea como un cóndor y respira profundo al sentir hálito fresco que alivia sus terribles males.Cuando llueve o cae granizo o cae escarcha o rocío, La Tunda o Pata de Molinillo zapatea como si estuviera bailando flamenco o joropo.

En las noches de luna llena, La Tunda o Pata de Molinillo canta como hechicera enamorada y en las tinieblas tachonadas de estrellas se consagra a contar astros queriendo adivinar su sino hadado. Dicen que el Sumo Hacedor castigó a La Tunda o Pata de Molinillo porque al parir devoró a uno de sus hijos para calmar su bulimia canina  y porque a su otro vástago lo abandonó en un lugar inhóspito y peligroso a merced de la Intemperie, las fieras y el destino cruel.

Cuentan que a veces La Tunda o Pata de Molinillo se transforma en incubo para copular con las brujas que vagan o pernoctan en los parajes lóbregos y despoblados y malhadados.

Luego en su maléfica compañía cuando muere el día, en aquelarre acechan y ase­chan a los labriegos para raptar como ave rapaz a niñas y niños con el fin de llevarlos a lo más recóndito de las grutas tenebrosas y allí : engordarlos y luego cebarse en sus víctimas. Narran que cuando los afligidos familiares, parientes y amigos de los infantes perdidos salen a las míticas montañas a buscar a sus hijos, llevan feroces perros rastreros, escopetas, machetes, herramientas, linternas, sogas y redes para atraparla.

Además los cazadores se lindan y acorazan con agua bendita medallas, escapularios e incienso y los tamborileros interpretan himnos de guerra para infundir miedo al infernal ser, quien al escuchar los ecos marciales se meta- morfosea en un jabalí brutal, impetuoso y furio­so que destroza con sus colmillos a los canes y a los monteros que se le atraviesan. Dicen que cuando los cazadores la acorralan y están a punto de cazarla o darle de baja La Tunda o Pata de Molinillo se transmuta como un camaleón y se camufla en la jungla convertida en un árbol viejo con apariencia de mujer, aparentemente desprovisto de su fuerza vital.

Repentinamente se produce un huracán, se forma un remolino y una vorágine, entonces La Tunda o Pata de Molinillo con sus aspas y brazos le da una tremenda paliza, zurra y vapuleo a los asombrados y sorpren­didos cazadores; aporreados que transcurridos unos días se secan como chamizos hasta quedar como momias vivas invadidas de fiebre letal que les corta el "hilo de la vida".

Luego se producen truenos, rayos y centellas y los labriegos se acuer­dan de Santa Bárbara. Por eso oran e invocan su ayuda para que los proteja de La Tunda o Pata de Molinillo, de las tormentas y de los peligros repentinos.fabulas.info

lunes, 13 de mayo de 2019

MITOS DE LA REGION PACIFICA COLOMBIANA

                             La Tunda o Pata de Molinillo

En los lares alejados, pantanos encantados y cavernas solitarias, enclavadas en las montañas mágicas y bosques misteriosos se atrinchera y parapeta La Tunda o pata de Molinillo, un ente mal­vado y enigmático que a veces se presenta como una mujer altísima con cabello rojo, ensortijado, despeinado y enredado.

Su rostro endemoniado, trigueño y grasoso, está situado de maquillaje con cejas oscuras serpenteadas, con párpados rosa­dos, con pestañas arqueadas que custodian sus ojos cafés tan saltones que parece que fueran a salirse de las órbitas.

Su nariz chata emula a una enana entre los pómulos gigantescos, entre" sus carnudos y lascivos labios carmesí descolla su dentadura ocre, cariada y maloliente.

Su faz está tan embadurnada que se asemeja a una payasa vieja, marchita y ajada a causa de su mascarilla de adorno transitorio que oculta lo vergonzoso, despreciable e inmoral de su perverso ser. En sus orejas de elefante, tiene aretes áureos y disimula su cuello de jirafa con collares burdos hechos con bejucos, flores, alambre de" cobre, pedrería de fantasía y baratijas.

La Tunda o Pata de Molinillo luce un blusón ralo y deshilachado, confec­cionado con retazos en forma de rombos multicolores como un perso­naje ridículo y variopinto.

Sus extremidades superiores son huesudas, velludas y cicatrizadas y en sus muñecos lleva manillas de artesanías y latas y en sus largos dedos ¡ostenta una decena de anillos acicalados con piedras de color rojoamarillo, azul, verde, café, dorado, naranja, blanco, negro y gris. Sus piernas son como zancos con venas tan nudosas, que parecen de camarlengo. Sus Patas descalzas e inflamadas son como dos enormes molinillos con heridas profundas que producen lástima y compasión

El endriago deambula errante dando zancadas sin rumbo fijo como si fuera una veleta desorientada por los caprichos impredecibles del viento, a la vez escudriña con sus ojos avizores las entrañas de la maraña buscando arañas.

Al dar pasos largos La Tunda puja, se queja, solloza, jadea y echa vaho por el martirio que le causan las ampollas, llagas y callos que atormentan a sus Patas de Molinillo. Por eso el esperpento da traspiés se tropieza como sí un patán zascandil le echara zancadilla.

En su rostro macilento y demudado se nota el insomnio de zombi muerta viva. Sin embargo cuando ventea, La Tunda o Pata de Molinillo cierra sus faros y alza sus manos hacia el firmamento y aletea como un cóndor y respira profundo al sentir hálito fresco que alivia sus terribles males.Cuando llueve o cae granizo o cae escarcha o rocío, La Tunda o Pata de Molinillo zapatea como si estuviera bailando flamenco o joropo.

En las noches de luna llena, La Tunda o Pata de Molinillo canta como hechicera enamorada y en las tinieblas tachonadas de estrellas se consagra a contar astros queriendo adivinar su sino hadado. Dicen que el Sumo Hacedor castigó a La Tunda o Pata de Molinillo porque al parir devoró a uno de sus hijos para calmar su bulimia canina  y porque a su otro vástago lo abandonó en un lugar inhóspito y peligroso a merced de la Intemperie, las fieras y el destino cruel.

Cuentan que a veces La Tunda o Pata de Molinillo se transforma en incubo para copular con las brujas que vagan o pernoctan en los parajes lóbregos y despoblados y malhadados.

Luego en su maléfica compañía cuando muere el día, en aquelarre acechan y ase­chan a los labriegos para raptar como ave rapaz a niñas y niños con el fin de llevarlos a lo más recóndito de las grutas tenebrosas y allí : engordarlos y luego cebarse en sus víctimas. Narran que cuando los afligidos familiares, parientes y amigos de los infantes perdidos salen a las míticas montañas a buscar a sus hijos, llevan feroces perros rastreros, escopetas, machetes, herramientas, linternas, sogas y redes para atraparla.

Además los cazadores se lindan y acorazan con agua bendita medallas, escapularios e incienso y los tamborileros interpretan himnos de guerra para infundir miedo al infernal ser, quien al escuchar los ecos marciales se meta- morfosea en un jabalí brutal, impetuoso y furio­so que destroza con sus colmillos a los canes y a los monteros que se le atraviesan. Dicen que cuando los cazadores la acorralan y están a punto de cazarla o darle de baja La Tunda o Pata de Molinillo se transmuta como un camaleón y se camufla en la jungla convertida en un árbol viejo con apariencia de mujer, aparentemente desprovisto de su fuerza vital.

Repentinamente se produce un huracán, se forma un remolino y una vorágine, entonces La Tunda o Pata de Molinillo con sus aspas y brazos le da una tremenda paliza, zurra y vapuleo a los asombrados y sorpren­didos cazadores; aporreados que transcurridos unos días se secan como chamizos hasta quedar como momias vivas invadidas de fiebre letal que les corta el "hilo de la vida".

Luego se producen truenos, rayos y centellas y los labriegos se acuer­dan de Santa Bárbara. Por eso oran e invocan su ayuda para que los proteja de La Tunda o Pata de Molinillo, de las tormentas y de los peligros repentinos.www.mitoscortos.com

MITOS DE LA REGION PACIFICA COLOMBIANA

El mito del Buque Fantasma

El Caleuche es un buque misterioso que navega y vaga por los mares de Chiloé y del sur de nuestro país. Se dice que lo tripulan brujos muy poderosos. Por lo general aparece cuando hay neblina, que él mismo crea, y en las noches oscuras se ilumina intensamente. Nunca surca las aguas de día.


En la cubierta de esta legendaria embarcación se realizan grandiosos bailes y es posible escuchar una maravillosa música de fiesta. Son justamente estas melodías las que atraen a los náufragos o tripulantes de lanchas veleras, a los cuales incorpora como parte de su dotación.
Sin embargo, el Caleuche se convierte en un simple madero flotante si una persona, que no sea bruja, se aproxima a él o, incluso, se hace invisible.
Los marineros del Caleuche tienen ciertas particularidades físicas, como una sola pierna para andar, por que la otra la llevan doblada por la espalda, y también son desmemoriados, para impedirles que cuenten el secreto de lo que sucede a bordo.
Al Caleuche no hay que mirarlo, porque a los que lo hacen, los tripulantes los castigan torciéndoles la boca, la cabeza hacia la espalda o matándolos de repente, por arte de brujería. Pero cuando esta misteriosa embarcación se apodera de una persona, la traslada a las profundidades -porque también puede navegar bajo el agua-, mostrándole grandes tesoros y ofreciéndole parte de ellos con la sola condición de no contar lo que ha visto.www.icarito.com

COPLA

                                                                        COPLA NEGRO NACÍ, NEGRO ME CRÍE, Y NEGRO SEGUIRE, ADORA...